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Dolor lumbar

Tu dolor lumbar no es lo que dice tu resonancia

El 90% de los dolores lumbares no tienen una causa estructural identificable. Aún así, casi todos llegan a la consulta con una imagen y una etiqueta. Hablemos de lo que dice la evidencia.

DL

David Leira

Fisioterapeuta · Col. nº 15600
8 min lectura
Actualizado 2026

"Tengo una hernia" no es un diagnóstico. Es una imagen.

Resumen rápido

El problema con las imágenes

Una resonancia magnética ve mucho. Demasiado. Ve cambios que están ahí, sí, pero que no tienen por qué ser la causa de tu dolor. Lo que se ve en la imagen y lo que duele no siempre coinciden.

Los estudios que han hecho resonancias a personas sin dolor son muy claros:

Es decir: hernias, protrusiones, desgaste y artrosis lumbar son hallazgos normales del paso del tiempo, igual que las canas o las arrugas. Que aparezcan no significa que sean la causa de tu dolor.

Si haces una resonancia a 100 personas asintomáticas mayores de 50 años, encontrarás "patologías" en más de 60. ¿Necesitan tratamiento todas? No.

Entonces, ¿por qué me duele?

El dolor lumbar, como casi todo dolor persistente, es un fenómeno multifactorial. No es solo lo que está pasando en tu columna: es la suma de muchos factores que el sistema nervioso integra para producir la experiencia de dolor.

El modelo biopsicosocial

La evidencia actual reconoce que el dolor persistente se entiende mejor desde tres dimensiones:

No es que el dolor sea "psicológico" — es muy real. Es que el cerebro produce dolor integrando información de todos estos sistemas. Y por eso un mismo "hallazgo" en la resonancia puede dolerle muchísimo a una persona y nada a otra.

Qué SÍ funciona (y qué no)

Lo que funciona, según las guías clínicas

Las principales guías internacionales (NICE en Reino Unido, ACP en EE.UU., y la mayoría de europeas) coinciden en lo mismo: para el dolor lumbar inespecífico, el tratamiento de primera línea es:

Lo que no funciona (o funciona poco)

Qué hacer si te ha empezado AHORA

Si llevas pocos días o semanas con dolor lumbar y no tienes ninguna de las señales de alarma del recuadro de abajo:

  1. No dramatices, pero no lo ignores. Casi todo el dolor lumbar agudo mejora en 4-6 semanas con manejo adecuado.
  2. Sigue moviéndote. Camina, haz tus tareas adaptando intensidad. El reposo total NO es la solución.
  3. Calor local y posiciones de descanso pueden aliviar.
  4. Pide ayuda profesional si lleva más de una semana sin mejorar o si limita mucho tu día a día.
  5. Cuanto antes empieces ejercicio guiado, mejor pronóstico.
Señales que SÍ requieren consulta médica urgente

Pérdida de fuerza o sensibilidad en una o ambas piernas, pérdida de control de esfínteres, dolor que no cede ni en reposo ni de noche, fiebre asociada, pérdida de peso sin explicación, antecedente reciente de cáncer, traumatismo importante o consumo prolongado de corticoides. Si tienes alguno, consulta a tu médico antes de venir al fisio.

El ejercicio terapéutico: el tratamiento más eficaz

Decir "haz ejercicio" suena tópico. Pero la evidencia es contundente: el ejercicio progresivo y supervisado es el tratamiento con mejor relación beneficio-riesgo para el dolor lumbar crónico, e incluso para muchos cuadros subagudos.

No hay un único ejercicio mágico. Pilates, yoga, fuerza con cargas, McKenzie, control motor — todos funcionan, en mayor o menor medida, cuando se aplican con coherencia. ¿Por qué? Porque comparten varios mecanismos:

¿Hay que fortalecer "el core"?

Vamos a aclarar esto: no, no tienes un "core débil". Esa idea ha hecho mucho daño durante décadas. Los estudios que comparan ejercicio específico de core con ejercicio general muestran resultados prácticamente equivalentes. Lo importante es moverte con carga progresiva, no obsesionarte con un grupo muscular concreto.

¿Llevas tiempo con dolor lumbar?
Hablemos de tu caso.

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Conclusión: lo que sí está en tus manos

El dolor lumbar es la causa #1 de discapacidad en el mundo, pero la mayoría de casos tienen un pronóstico excelente si se manejan bien desde el principio. Lo que está en tus manos:

Tu columna es más fuerte y más adaptable de lo que crees. Te lo digo en consulta y te lo digo aquí: la mayoría de personas con dolor lumbar pueden volver a hacer lo que hacían. El camino no siempre es lineal, pero el destino es alcanzable.

Aviso: Este artículo es información general basada en la evidencia clínica actual y no sustituye el criterio de un profesional sanitario que te valore personalmente. Si tienes síntomas que te preocupan, consulta a tu médico o fisioterapeuta de confianza.